martes, 29 de septiembre de 2009

Santos arcángeles


Dice san Gregorio Magno que los ángeles sólo pueden ser llamados tales cuando ejercen su oficio de mensajeros. Si además transmiten mensajes de alta trascendencia les llamamos entonces arcángeles.

Ello explicaría, por ejemplo, que a la Virgen María le fuera enviado el arcángel Gabriel (fortaleza de Dios), y no un ángel cualquiera. O que san Juan nos presente en su libro del Apocalipsis (12, 1-17) al arcángel Miguel (¿quién como Dios?) combatiendo con el dragón, dando a entender que nadie puede hacer lo mismo que Dios. A Tobías de su ceguera lo cura el arcángel Rafael (medicina de Dios).

Es precisamente en el libro de Tobías donde mejor veo una característica que siempre me ha gustado de estas criaturas celestes: su valor de guías y acompañantes. Tobías ha de emprender un viaje desde Nínive hasta Ragués de Media y en el camino encuentra a Rafael, que se oculta bajo otro nombre. Aconsejado por el arcángel, Tobías se casará con Sara y regresará sano al lado de sus padres, con quienes vivirá en prosperidad.

¿Cómo podremos darnos cuenta de que a nuestro lado siempre hay alguien especial que nos protege? Quiero pensar que no estamos solos.

7 comentarios:

Elo dijo...

Felicidades en el dia de tu Santo Rafael ¡¡ Yo tambien quiero pensar que no estamos solos, es más, estoy convencida de ello,por que tengo la sensación de que nunca estamos solos. Un beso y felicidades otra vez.

MABS dijo...

Felicidades, amigo, qué nombres más bonitos tenemos, joé...

Rafael G. Organvídez dijo...

¡Muchas felicidades a ti también, MABS! Eres ángel por partida doble. Y ya sabes: tú a matar dragones y yo a sanar enfermos.
Un abrazo

Natalia dijo...

¿Hablarán de nosotros los ángeles en sus ratos de descanso?

Rafael G. Organvídez dijo...

Igual no tienen ratos de descanso, pendientes sólo de nuestra guarda.

Rosario dijo...

Acabo de descubrir tu blog gracias a un libro que me recomendó un amigo (Venganza tardía). Me gusta tu estilo al comentar/recomendar libros y recomendaré tu blog a mis amigos lectores, sobre todo a mi hijo que apuesto a que coincidirá contigo en muchas de tus opiniones y gustos. Celebro que haya un librero con tu formación y amplitud de miras. ¡Ánimo y a seguir orientando en la lectura a quienes no tenemos tiempo para entretenernos en la elección del próximo libro!

Rafael G. Organvídez dijo...

Muchas gracias por tu comentario, Rosario. Llevo unos meses muy ocupado en otros menesteres y tengo un poco abandonado mi blog, pero personas como tú me animan a continuar.
Un sincero agradecimiento.