sábado, 14 de marzo de 2009

El guardián del Parnaso

Hace tiempo que quería escribir sobre esto. Después de algunos cambios que hemos tenido que realizar en mi librería, por fin la sección de poesía vuelve al lugar de donde nunca debió salir, en ese acogedor rincón de la planta baja del edificio. Estoy contento porque me siento actor de ese cambio que la devuelve al sitio que tuvo desde que abrimos en 2001. Muchos clientes, además, me han confesado su satisfacción al comprobar que ha crecido en fondo, algo que siempre agradecen. El otro día incluso, animado por este fervor poético, hice una buena reposición de libros de la colección "Puerta del Mar" de la Diputación de Málaga que llevaban unos dos o tres años sin reponerse y ya hemos vendido unos cuantos. Ahora tenemos espacio hasta para los malos poetas, que son legión. Y yo me siento un poco como el guardián de este pequeño Parnaso.

11 comentarios:

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Excelente noticia, Rafael. Os debo visita a la libreria y a ti.

Mery dijo...

Lástima que no vivo en tu ciudad. Cuando vaya por allí espero visitar al guardián entre el centeno, perdón, entre versos.
Qué bonita labor la tuya.
Un abrazo

José Miguel Ridao dijo...

Visitaré con gusto ese parnaso, para buscar el consejo de su guardián. Seguiré la pista de la planta baja y la ciudad.

Un saludo.

Rafael G. Organvídez dijo...

Antonio, pásate cuando quieras. Hemos cambiado algunas secciones pero, en general, estoy satisfecho con el cambio.

Mery, estás invitada desde ya en la primera visita que hagas a Sevilla.

José Miguel, sabes dónde estamos. Sólo tienes que acercarte cuando quieras y hablamos.

Un saludo a los tres.

Jesús Beades dijo...

Cuánto me alegro. Cuántos ratos pasé ordenando ese rincón (je, iba pensando "éste me lo quedo... voy a apartarlo... éste... también, venga...)

Rafael G. Organvídez dijo...

No eres el único al que le pasa eso. ¡No veas cuánto se retiene uno para no hundir la economía doméstica!

Por cierto, el otro día me llegó el último libro de Carmelo. Libro grave (en el buen sentido). Me comentó alguien que estuviste corrigiendo las pruebas. Yo he leído ya algunos poemas al azar y me han impresionado mucho. La pérdida de sus seres queridos ha dejado huellas en su escritura. Me lo leeré esta semana. Ya contaré.

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

Cómo me alegro de esto. Hace algún tiempo publiqué una entrada sobre este asunto aquí; en cuanto pueda me paso y daré cuenta de las novedades: bien está lo que bien acaba.
Me estreno, por cierto, en este blog, en el que veo la presencia de grandes amigos. Te enlazaré, para no dejar de visitar esta casa.

Rafael G. Organvídez dijo...

¡Bienvenido, Juan Antonio! ¡Qué casualidad más grata coincidir con tu entrada (que no había leído a pesar de visitar con alguna frecuencia tu blog)!. Ciertamente, "compartimos" a muchos amigos, por lo que es de suponer que tendremos mucho en común.
La ubicación de la sección de poesía en la tercera planta era provisional. Estaba motivada por unas reformas que teníamos que acometer después de enero. Una vez hechas, la sección bajaría de nuevo . Como en la tercera planta el espacio era menor, tuvimos que reducir el fondo más de lo que yo deseaba. Por suerte, conseguí (y hablo en primera persona) que se le concediera el mismo espacio que tenía cuando abrimos la tienda, pues la dirección de la empresa no apostaba mucho por ampliarla.
Bueno, mi impresión -por los comentarios que recibo de nuestros clientes- es que éstos están muy contentos. Y yo más.
Un saludo

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

Como yo soy uno de esos raros que todavía compran libros de poesía, haré todo lo posible por pasarme una de estas tardes por allí y comprobar en directo cóo ha quedado todo. Me alegro mucho. Enhorabuena y a ver si nos vemos allí.

Rafael G. Organvídez dijo...

Estaré encantado de saludarte. Cualquier sugerencia para mejorar será bien recibida.

Anónimo dijo...

Pues la verdad es que aprovecho la ocasión para expresar mi descontento generalizado con los últimos cambios en la Casa del libro. Desde que empezaron con el side facing book... la cosa no levanta cabeza. Para empezar no entiendo por qué ahora cuando uno entra lo que encuentra en las estanterías de las paredes son más artículos de librería que libros. (Ya sé que el beneficio es mayor, pero...) Tampoco entiendo que hacen los libros de filología mezclados (junto a) los libros de carpintería... Supongo que estarán aún con modificaciones. No obstante, hay cambios que sin embargo no me parecen tan malos, como los nuevos libros de la entreplanta (antes dedicada a la literatura infantil). Fíjese, ahí pondría yo la sección de poesía, creo que es realmente el sitio más tranquilo y recóndito, y permite ver desde arriba la librería...

Un muy antiguo cliente de su librería...