Dios es omnipotente y, por tanto, no podemos concebir que su voluntad pueda ser deshecha por el hombre. Y, sin embargo, también somos responsables de nuestra condena o salvación.
No me toquen los condones
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Querido Donald: dicen que en las elecciones de otoño vas a pagar caro la
chulería con Irán, pero yo no estoy seguro. La gente tiene mala memoria y
eso...
Hace 2 semanas
