viernes, 21 de noviembre de 2008

Giulio Cesare in Hispali


Invitado por un amigo que canta en el coro asistí el otro día al ensayo general del Giulio Cesare de Händel en el Maestranza, en la versión que realizara el director de escena Herbert Wernicke. El encargado de la puesta en escena sevillana es Bjorn Jensen, que -como ya es habitual en casi todas las óperas barrocas- apuesta por la austeridad y el eclecticismo histórico. En este sentido siempre me ha llamado la atención el gusto de los directores de escena por la estética filofascista en el vestuario de los actores. De hecho, en el Giulio Cesare del otro día la "tropa romana" que acompaña al emperador parecía el ejército italiano de Mussolini, y César se nos aparecía a ratos como un romántico amador y otras como un nuevo Napoleón con abrigo hasta los tobillos. La dirección musical estuvo a cargo de Andreas Spering al frente de la Orquesta Barroca de Sevilla y un reparto vocal en el que sobresalió el gran contratenor norteamericano Lawrence Zazzo en un rol que ya ha interpretado en otras ocasiones. Las voces españolas de Elena de la Merced (Cleopatra), Marina Rodríguez Cusí (Cornelia), Pau Bordas (Curio), David Sagastume (Nireno) y Lola Casariego (Sesto) lo acompañaron con desigual fortuna.
La apuesta trata de ser novedosa desde el arranque, con un cocodrilo que recorrerá la escena durante casi toda la representación, añadiendo notas de sorpresa y humor entre los personajes y el público. Muy conseguido estuvieron los pocos artificios de iluminación y efectos creados sobre una plataforma en desnivel que no dio ningún mal susto.
La orquesta estuvo más que aceptable, aunque eché de menos un continuo más rico. Debo reconocer que es una manía que tengo, pero me gusta un bajo continuo exuberante en los recitativos y ariosos. Qué le voy a hacer. Además creo que encaja a la perfección con la estética barroca. El trompista ejecutó su solo obligado realmente bien en el acompañamiento del aria Va tacito, y fue secundado a la perfección en la parte final por sus otros tres compañeros de instrumento.
En el capítulo de las voces, el liderazgo de Zazzo era extraordinario. Desde su inicial Presti omai ya se apuntaba las virtudes de su voz. Este contratenor domina bien el registro bajo, punto flaco de muchos compañeros de tesitura, y en ningún momento detecté notas falsas como las que daba de vez en cuando el contratenor que interpretaba a Tolomeo. Por cierto, qué papel más desagradecido. Parece como si la inestabilidad del personaje neutralizara cualquier atisbo de lucimiento vocal.
Entre las desilusiones del reparto citaría a una desafortunada Lola Casariego en el papel de Sesto. ¡Vaya manera de fusilar las arie di furie! Interpretó un inicial Svegliatevi nel core para olvidar. Pensé que sería una mala apreciación, pero se volvió a confirmar en cada una de las arias del mismo estilo que tuvo que cantar. Sosa e insípida.
En su lugar habría puesto al contratenor David Sagastume, al que creo que se le quedaba corto el papel de Nireno. De hecho, lo tenían en el escenario de un lado para otro cambiando decorados y mostrando al respetable unas prescindibles acotaciones que explicaban la acción como si fuésemos tontos. Su momento llegaría, con todo, al final. Su intervención junto a la insulsa Casariego me confirmó que es un gran cantante.


4 comentarios:

Mery dijo...

Vaya lección de música es tu entrada.Muy interesantes tus apreciaciones; puedo imaginar perfectamente las emociones o la falta de ellas en cada representación.
Y ya se sabe que la música es emoción.
Un saludo

Anónimo dijo...

Cuato cultura musical¡¡¡ yo me quedo impresionada, no llegue mas que a Serrat, ya sabes quien soy........

Jordi dijo...

El primero de los textos que leo y aprecio, en gran mesura, la valoración de tal ilustre ópera de Haendel.
Pinta muy interesante la producción, yo vi una en el Liceu hace un par de años que me dejó impresionado... Tan sólo comentarte: La producción consta de la ópera completa? Ya que es difícil que un teatro se anime a programar la ópera completa y normalmente realizan versiones con las partes más interesantes¡¡¡

Seguiré con la lectura de tu Blogg Rafa... me parece muy interesante¡¡¡

Un abrazo
Jordi

Rafael G. Organvídez dijo...

Jordi, precisamente ésta era una producción del Liceu. La puesta en escena ha sido muy cuestionada porque, entre otras cosas, el director escénico "propuso" acortar algunas arias e intercalar otras espurias procedentes de "Rinaldo", "Orlando" y alguna otra ópera de Händel.
Saludos