(A Carmen y Maribel)
Quienes trabajamos en una librería tenemos muy claro que, sin perder de vista la perspectiva del comerciante, lo nuestro es algo más. En qué consista ese algo ya es otra cuestión. Pero, por más que se empeñen ciertos ejecutivos en tratar el género como si fueran cajas de leche, nuestra mercancía tiene alma.
El tamaño importa
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Recuerdo a un tipo hace muchos años que sostenía con guasa que, como el
tamaño de lo que le colgaba entre las piernas no se ajustaba al mínimo
deseabl...
Hace 17 horas

2 comentarios:
Completamente de acuerdo, vuestra mercancía tiene alma, a veces un alma secular, bendita, para mí,envidiable.
En pocas palabras: qué profesión mas bella la tuya.
Sí, señor. Yo, que trabajé poco tiempo de librero, lo experimenté de un modo clarísimo.
Bonito blog. Un saludo.
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