Dios es omnipotente y, por tanto, no podemos concebir que su voluntad pueda ser deshecha por el hombre. Y, sin embargo, también somos responsables de nuestra condena o salvación.
El regreso de Ulises
-
Me froto las manos porque cada vez queda menos para el estreno de *La
Odisea*, de Nolan, que pienso ver en la butaca de un cine, bien cómodo y,
si es pos...
Hace 6 días
